12.2.14

Afortunado ojo derecho

Hoy mientras me encontraba recostada a tu lado, me puse a pensar en cosas cotidianas y descubrí un angulo tuyo del que me quedé enamorada.

Se me ocurrió que era buena idea mirarte desde tu costado, sí; de abajo hacía arriba, y mientras escuchaba como cantaba tu corazón en mi oído, cerré mis ojos en busca de imágenes que me permitieran recordar para siempre ese momento.

De pronto, quise espiarte con un ojo, lo abrí poquito y me encontré con la imagen perfecta. Mi ojo derecho podía visualizar un encuadre maravilloso; podía mirar mi nariz y más allá tu perfil. La luz que entraba por la ventana era mi favorita, aquella que hechiza y siempre me hace soñar.

Me puse a pensar no una, ni dos, sino al menos 20 veces: ¿Cómo podría capturar aquel momento perfecto? ¿Cómo podría obtener alguna vez una fotografía así? La respuesta vino fácil a mi mente: Imposible hacerlo en ese momento...

Entonces dejé de analizar el asunto y seguí disfrutando de tu respiración tranquila al dormir, de tu abrazo cálido y de la fragancia que emanaba tu cuerpo.

No podía dejar de pensar: ¡Qué afortunado es mi ojo derecho!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario