3.5.13

Un suave anhelo


No es lo que pienso de mi, si no lo que me ayudas a pensar de mi.

A tu lado la vida se ha hecho ligera, el viento sopla de un modo distinto y las tardes en tu cuarto siempre me saben a domingo, es como una fiesta todos los días, una fiesta que simplemente no termina.

Me haces reír, me haces soñar, me regalas momentos que no quiero desperdiciar.

¿Cómo le haces para tenerme siempre de buen humor? Comienzo a sospechar que todas las bebidas que nos regalan tienen una droga extraña; aquella que nos da sonrisas y ratos de pasión, aquella que hemos aprendido a consumir siempre con precaución.

Tus ojos son mi mejor reflejo y tus palabras dulces hacen que me sienta como en un cuento.

Me encanta escucharte y aprender contigo, siempre tienenes temas que se complementan con los míos. Me gustan tus historias y el modo en que me sorprendes, me gusta tanto tu vos que por escucharla podría llamarte mil veces

No tengo prisa por tenerte toda la vida, mientras la vida que tenga la pases a mi lado, los demás días ya los iremos contando.

Y no olvides que te quiero, porque eso es lo importante de esta carta. Te quiero y me gusta decirtelo todos los días de la semana.

¿Puedo recomendarte algo? No te angusties por mi, mejor sigueme besando de principio a fin.

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