
Perderle la pista a tus sueños es tan fácil, lo único que necesitas es un poco de distracción y algunos buenos pretextos, al menos, lo suficientemente buenos para convencerte a ti mismo.
Deseos, sueños, metas. Cada uno de éstos necesita esfuerzo, esfuerzo constante y feroz, lucha, convencimiento y tan solo un poco de voluntad. Si en realidad tienes la intención de lograrlos y hacerlos realidad, llegarán de una manera tan fácil que parecerá que bailabas mientras los realizabas.
Tomar medidas extremas no siempre es suficiente, debe haber convencimiento, ganas y entusiasmo.
El miedo es una buena trampa para quedar atascado en la carretera de vida, pero a veces solo hace falta dejarlo de lado para progresar.
Sí, tengo miedo a madurar, a crecer, tengo miedo a la libertad; sin embargo estoy segura que está esperándome allá afuera y es paciente a mi andar.
No es un deseo de año nuevo, es una meta que me propongo terminar en cuestión de meses, así que... a trabajar se ha dicho.
Imagen tomada de Vivimos la noticia http://bit.ly/egXmEt