extraño las platicas que teniamos
extraño aquel amigo con el que siempre podía contar para todo
extraño pasar las calles como gente decente
extraño la forma en que eras
extraño... tanta cosas
Luisito, sé que la culpable de la separación fuí yo, por no aprender a mantenerme al margen, por dejarte solo cuando lo necesitaste, por dejar de ser esa amiga y por mil cosas más...
Hace algunos días soñé contigo, soñé que te encontraba y que te daba uno de eso abrazos reparadores, de esos que te llenan de vitalidad; sabes, hace mucho que no me dan uno con el mismo cariño, tal vez será porque no eres tú...
Si llegas a leer este blog, no dudes en contestarme el mensaje al celular o llámame, tienes mi número. Siempre estaré disponible para ti. Cuidate y recuerda que te quiero mucho.